Adelaida pierde a su novio Eusebio en la Guerra de Cuba. La joven no asume la ausencia de Eusebio y es ingresada en un sanatorio para enfermos mentales. En su reclusión, Adelaida rememora al amparo de las Anjanas (nombre que se les da a las hadas en Cantabria) los recuerdos de su vida con Eusebio.