Más de mil millones de espectadores de 200 países dirigirán sus miradas este fin de semana al cruce entre Hollywood Boulevard y Highland Avenue, donde se erige majestuoso el Kodak Theatre. Saquen sus mejores galas, ensayen sus discursos y no pongan cara de póker si la suerte no acompaña, porque este domingo llega la cita ineludible de los cinéfilos: it´s oscars´time.
La cuenta atrás para la entrega de los Óscar ha comenzado. Los 5775 académicos de Hollywood ya lo han decidido y sólo faltan tres días para que todos conozcamos los nombres de los afortunados que se llevarán al ?hombrecillo dorado? a casa. El ritmo de trabajo en las puertas del Teatro Kodak y su vecino Teatro Chino, es frenético: esto es Hollywood amigos, y todo tiene que ser perfecto. Pero hagamos un repaso de las auténticas protagonistas de la noche, con el permiso de la alta costura y los litros de laca.
Pese a no haber sido éste un año de grandes acontecimientos cinematográficos, como en la pasada edición los miembros de la Academia han decidido que sean diez películas las que opten al premio a la mejor producción del último año lectivo, cinematográficamente hablando. El discurso del rey, de Tom Hooper, película revelación del año, se sitúa con 12 candidaturas; le sigue Valor de ley, de los hermanos Coen, remake del western de Henry Hathaway, que con diez nominaciones ha dado la campanada tras haber sido completamente ignorado en los Globos de oro. El biopic sobre el creador de Facebook, La red social, de David Fincher, completa con ocho nominaciones el trío de ases con más posibilidades de erigirse con el título de la ?película del año?.
Desde su estreno
El discurso del rey ha acaparado toda clase de distinciones y elogios. Colin Firth, que interpreta al rey Jorge VI en el film, ha cautivado en Estados Unidos y se ha llevado los premios de las críticas de Nueva York y Los Ángeles por primera vez en la Historia, así como el Globo de oro; con estos antecedentes, nadie pondrá en duda que el gentleman británico se llevará la preciada estatuilla, que se le resistió en la pasada edición en la que competía por su soberbia interpretación de Un hombre soltero de Tom Ford. El carismático Geoffrey Rush, ganador en 1996 del Óscar al mejor actor por su atormentado pianista en
Shine, y Helena Bonhan-Carter, con un sólido trabajo muy alejado de los estrambóticos papeles de Tim Burton, son los compañeros de armas de Firth en la carrera por el Óscar. El director Tom Hooper compite en su categoría con una realización brillante y clásica, que alcanza cotas de gran emotividad a la vez que diversión, que sin duda han calado en el público de los cinco continentes.
A
Valor de ley la crítica no le hizo el menor caso y la catalogó como una obra menor, pero el público la ha convertido en la producción más taquillera de los hermanos de Minnesota. La película sorprende por su clásica pero innovadora factura y por la soberbia interpretación de
Jeff Bridges como un alguacil tuerto y borrachín. Sin embargo, será difícil que la Academia reincida con este último, que se llevó el Óscar el año pasado por otro borrachín country en
Corazón rebelde. Fotografía, vestuario, arte, sonido, guión adaptado y por supuesto, dirección para los hermanos Coen son algunas de sus otras candidaturas, aunque el verdadero descubrimiento de la cinta es la jovencísima Hailee Steinfeld, nominada como mejor actriz secundaria, por su escalofriante papel de una huérfana en busca del asesino de su padre.
Aunque ya venía precedida de todo el eco mediático y la polémica que podría esperarse de un proyecto tal, lo cierto es que
La red social, ha sido un éxito mundial; cuenta la historia real de un alumno de Harvard que desarrolló en su ordenador un proyecto, que cambiaría para siempre la forma de comunicarse en nuestra sociedad: facebook. La película barrió en la pasada edición de los Globos de Oro con cuatros premios ?gordos?: mejor película drama, mejor director, mejor guión y mejor música, y ha ganado prestigiosos premios de la crítica y de algunos de los festivales más reputados al otro lado del charco. Aaron Sorkin será posiblemente en esta edición el Colin Firth de la categoría de guión adaptado, pero el protagonista del film Jesse Eisenberg, lo tendrá difícil frente al rey tartamudo del actor inglés.
Con seis candidaturas se sitúa en la otra esquina del ring,
The Fighter, la brutal historia, basada en hechos reales recientes, de dos hermanos en la lucha por el triunfo en el mundo del boxeo. David O?Russell, director hasta ahora de segunda fila, se ha rodeado de un reparto de estrellas en situaciones muy diferentes a las que nos tienen acostumbrados. Muchos se extrañan de la ausencia de su protagonista, Mark Wahlberg, en los candidatos a mejor actor, pero todas las apuestas están del lado de Christian Bale, su hermano drogadicto y camorrista en la ficción, en la puja por el mejor secundario. En esa misma categoría pero en el vestuario femenino, nos encontramos a la veterana
Melissa Leo, la intrépida y valiente madre de los protagonistas, y a Amy Adams, la rebelde y algo casquivana novia del personaje de Wahlberg, ambas nominadas en ediciones anteriores por
Frozen River y
La duda respectivamente. El film ya ha sido distinguido con dos Globos de oro, para Christian Bale y Melissa Leo, pero en sus opciones al Óscar a mejor película, puede pesar demasiado la huella del éxito todavía reciente de otra obra maestra pugilística llamada
Million Dollar Baby.
El
Cisne negro de Darren Aronofsky se ha tenido que conformar con 5 nominaciones, aunque tres ellas a las candidaturas reinas de película, director y actriz principal. Presentada en la pasada edición del Festival de Venecia, la cinta retrata bajo la inquietante óptica ?aronofskiana? la competitiva lucha de una bailarina por alcanzar al éxito y la perfección. Natalie Portman recibirá posiblemente el óscar a mejor actriz tras recibir el Globo de Oro y el Bafta de la academia británica. Sin embargo, a pesar de su complejidad y acierto a nivel de dirección y guión, hace veinte años (
El silencio de los corderos) que los académicos no premian thrillers psicológicos con altas dosis de terror como es el caso.
El actor
James Franco es el pilar que sostiene
127 horas, la vuelta a la alfombra roja de Danny Boyle tras su éxito rotundo con
Slumdog Millionaire. Fiel a sus historias de superación, Boyle cuenta la peripecia verídica de Aron Ralston, el montañero que en plena escalada, sufre un accidente que le inmoviliza y se ve obligado a tomar decisiones drásticas con su integridad física. La película opta a seis estatuillas (película, dirección, actor, música, montaje, canción y guión adaptado), sin embargo su recorrido de galardones hasta la fecha ha sido bastante aciago y no le augura buen pronóstico. Mejor futuro le esperará a su protagonista, que vivirá un antes y después en su carrera gracias a los brillantes monólogos de la cinta.
Como en todas las ediciones, sea por convicción o por falsas apariencias, una película de factura independiente se cuela en la terna de candidatas. En esta edición le toca a
Winter?s bone, de Debra Granik, la gran sorpresa del Festival de Sundance donde obtuvo el premio a la mejor película, y su protagonista, la desconocida Jennifer Lawrence, se llevó el de mejor actriz. Lawrence, sin duda, otro de los grandes descubrimientos del año, da vida a una adolescente que intentará por todos los medios localizar el paradero de su padre, ?cocinero? de drogas varias, para no perder la casa donde viven ella y su familia. Ambientada en la América profunda, la cinta mezcla con habilidad y estilo elementos del western, el cine negro y el thriller, y ha arrasado en los circuitos alternativos como los Spirit Awards.
Han pasado meses desde su esperadísimo estreno en salas, y parece que la fama de
Origen, de Christopher Nolan, se haya ido desinflando por el camino a pesar de sus ocho candidaturas. Sin embargo, la película sobre un ladrón de secretos industriales durante el sueño de sus víctimas, interpretado por
Leonardo Di Caprio, ha sido un gran éxito de público y crítica en el mundo entero; la complejidad de su historia y el pulso de Nolan en la dirección de esta superproducción con innovadores efectos especiales son sus principales bazas a la hora de alzarse como ganadora de la noche.
La compañía Píxar sigue superándose a golpe de estreno. Esta vez compite con
Toy Story 3, sin duda la más emotiva y abierta a todo tipo de públicos de la saga inaugurada en 1995. Compite a mejor película, guión, sonido, canción, aunque es de esperar, que teniendo en cuenta que nunca en la historia una película de dibujos se ha alzado con el galardón a Mejor Película, se llevará el gato al agua en Animación, en la que también está nominada.
Anette Bening sigue en plena forma a sus 52 tacos y lo demuestra su nominación por la pareja lesbiana de
Julianne Moore en
Los chicos están bien, de Lisa Cholodenko, candidata a cuatro Óscars. La historia cuenta las inquietudes de los hijos de esta pareja, concebidos por inseminación artificial, cuando en la adolescencia deciden buscar a su padre. Miss Benning que ganó el Globo de oro por su divertido y comprometido personaje, y
Mark Ruffalo, quien despliega todas sus armas para hacerse simpático ante sus desconocidos hijos, han conseguido nominaciones como mejor actriz y mejor actor secundario por sus cometidos en esta comedia algo vodevilesca que trata con humor, y con mucho respeto, un tema de candente actualidad.
La vida sigue fuera de las candidatas a mejor película. A las recién llegadas a los Óscars Hailee Steinfeld y Jennifer Lawrence, sumamos a la veterana Jacki Weaver, de 63 años, por la interesante
Animal Kingdom. Sin embargo, no faltan otras candidatas más curtidas en esto del Kodak Theatre.
Nicole Kidman, que ya tiene un Óscar sobre la chimenea por Las horas, está nominada por
Rabbit Hole, un drama sobre la pérdida de un hijo en un matrimonio, y donde Aaron Eckhart le da la réplica en un trabajo actoral memorable. Otra de difíciles relaciones de pareja,
Blue Valentine, supone el regreso de Michelle Williams a los Óscars tras su nominación como secundaria por
Brokeback Mountain.
Y no podíamos olvidarnos de la representación nacional. Javier Bardem opta por tercera vez a lo largo de su carrera al Óscar a mejor actor. En
Biutiful, de Alejandro González Iñárritu, sirve con ejemplaridad a su torturado personaje de enfermo terminal que deambula por los barrios bajos de Barcelona en busca de una paz interior. Aunque no fue nominado para optar a los Globos de oro, la Academia le ha distinguido como uno de los cinco candidatos a mejor actor protagonista y ha sido profeta en su tierra llevándose el Goya. Sus opciones el domingo sin embargo, son escasas teniendo en cuenta que tiene reciente su galardón por
No es país para viejos y que su oponente Colin Firth ya toca el óscar con la yema de los dedos. Nos queda el consuelo de que Biutiful, que a pesar de competir bajo bandera mexicana, tiene parte de producción española, pueda ser la ganadora como mejor película en lengua no inglesa.