"Al salir de clase" se hizo famosa.
Pudo ser una de tantos de los que pasaron sin pena ni gloria por el culebrón vespertino Al salir de clase. Pero esta joven actriz, de aspecto frágil y voluntad de hierro, ha sabido labrarse una gran carrera cinematográfica escogiendo sus papeles con gran inteligencia. Hoy está considerada como una de las mejores actrices de su generación. Te resumimos su carrera en cinco películas.
Báilame el agua (2000).- Su primer largometraje como protagonista. Tras decidir que quería dedicarse a la interpretación, Pilar trabaja varios años en televisión. Comienza en el programa infantil de Antena 3
?Tras, tres tris, buenos días? e interviene

Báilame el agua, su primer protagonista. |
esporádicamente en la serie
Menudo es mi padre; será una de las hijas de Concha Velasco en
Yo, esa mujer y después obtiene el papel de Carlota, una joven estudiosa y responsable, en
Al salir de clase, un culebrón vespertino, a imagen y semejanza de las teleseries juveniles estadounidenses, que obtuvo un éxito completamente inesperado y se mantuvo durante varios años en la parrilla de Telecinco. Tras un par de años en la serie, Pilar decide tirarse a la piscina y abandonar el barco de un éxito fácil pero probablemente efímero, para buscarse la vida en el cine. Sin proyectos a la vista, se mete en una escuela de interpretación y espera, paciente, su oportunidad que le llega enseguida con este drama dirigido por
Josecho Sanmateo y coprotagonizado por
Unax Ugalde, en su primer papel cinematográfico. Los protagonistas son dos jóvenes desarraigados que intentan vivir su amor en un Madrid sórdido, de caballo y prostitución. La película sirvió para llamar la atención de crítica y público sobre sus jóvenes protagonistas, que construyeron unas interpretaciones más que correctas. Pilar consiguió el premio a mejor actriz en el
Festival de Cine Latinoamericano de Toulouse y el Premio Sant Jordi a mejor actriz.

Juana la Loca, el gran papel de su vida. |
Juana la Loca (2001).- La carrera cinematográfica de Pilar despegaba sin problemas aunque, para el público, ella aún seguía siendo la actriz de
?Al salir de clase?. En febrero de 2001 pisa por primera vez la alfombra roja de los Goya nominada a mejor actriz revelación por su papel en
Besos para todos, una comedia de
Jaime Chávarri, en la que interpreta a una joven gaditana de clase alta que quiere ?pillar? al estudiante de medicina interpretado por
Eloy Azorín, tras haberse quedado embarazada de su novio. Por aquel entonces, la actriz terminaba de rodar una nueva versión de la vida de la reina Juana de Castilla, a las órdenes de
Vicente Aranda. Este fue, sin duda y hasta el momento, el papel más importante de su carrera. Su consagración definitiva.
Juana la Loca sustituyó por fin a Carlota Chacón en el imaginario popular. El realizador, quien afirmó haberla tenido siempre en mente para el papel, se arriesgó mucho al darle a una actriz con tan escaso bagaje cinematográfico un personaje tan relevante y complejo. Pero sin duda, tomó la decisión más acertada. Pilar construyó una Juana muy alejada del tópico histórico de reina trastornada y demente. En su lugar ofreció al público una mujer apasionada y enamorada, tremendamente lúcida, que luchó contra su tiempo y el infortunio. La crítica se rindió ante ella en el
Festival de San Sebastián, donde se presentó la película, y el jurado del certamen, presidido por Claude Chabrol, le otorgó la Concha de Plata a mejor interpretación femenina. Tenía 23 años. Era sólo el principio. Después vino el Goya a mejor actriz y tras el cabezón, todos los demás.
En la ciudad de Sylvia (2007).- Con Juana la Loca, Pilar deja atrás un año intenso de premios, promoción, entrevistas y reportajes. La actriz ha llegado donde quería estar tras varios años de intenso trabajo. Ahora puede escoger. Pero primero elige darse un respiro profesional y parar a reflexionar

Una joven observada "En la ciudad de Sylvia". |
seriamente sobre su carrera y su vida. Aunque adora a Aranda y desea repetir con él, rechaza protagonizar Carmen porque ?no se ve en el personaje?. A finales de 2002 reaparece para felicitarnos las fiestas como protagonista del spot navideño de Freixenet y anuncia su casi segura participación en un proyecto internacional con actores como Robert De Niro, Harvey Keitel y Kathy Bates:
El puente de San Luis Rey, cinta mediocre que pasó sin pena ni gloria por la cartelera española y mundial. No fue el caso de
Obaba, adaptación firmada por
Montxo Arméndariz, del universo mágico retratado por Bernardo Atxaga en su libro de relatos que acaparó ese año las candidaturas a los Goya. Aquí Pilar interpreta a una maestra solitaria y romántica que sirve de enlace al resto de historias. La actriz consiguió su tercera nominación, esta vez en la categoría de actriz de reparto aunque en esta ocasión, el premio fue finalmente a parar a manos de Elvira Mínguez por su trabajo en
Tapas. Tras protagonizar
Bienvenido a casa, de David Trueba, y participar en el reparto coral de la superproducción
Alatriste con un pequeñísimo papel, se convertirá en la musa de José Luis Guerín, con quien había coincidido en el Festival de San Sebastián, en
En la ciudad de Sylvia, un largometraje de autor y casi sin diálogos que sigue las andanzas de un joven por la ciudad de Estrasburgo mientras busca a la Sylvia que da título al film. El director del aclamado documental
En construcción llegó a afirmar que el propio rostro de Pilar, que había deseado filmar desde que lo viera, estaba en el origen de su película. Por su parte, la intérprete confirmaba su querencia por papeles arriesgados, diferentes y retadores. La película compitió en la
Mostra de Venecia y dio visibilidad internacional al trabajo de la actriz.
Las 13 rosas (2007).- En abril de 2004, el escritor Carlos Fonseca publicaba el libro
13 rosas rojas, sobre la historia de 13 jóvenes asesinadas por el franquismo poco después de la guerra. El realizador Emilio Martinez Lázaro decidió llevar su tragedia al cine y para ello eligió un reparto coral encabezado, entre otras, por López de Ayala a quien le tocó encarnar a Blanca Brisac, una joven, ferviente católica, cuyo único delito fue el de ayudar a un amigo de su marido afiliado al partido comunista. Su nombre empieza a dar caché a los carteles de las películas y los directores escriben papeles pensando en ella. Es el caso de Agustín Díaz Yanes. En
Sólo quiero caminar, continuación de la celebrada
Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto, interpreta un papel que el director le diseñó a su imagen y semejanza: el de una ladrona, amiga del personaje de
Victoria Abril, que la ayudará en su venganza personal contra un grupo de narcotraficantes mexicanos.
El extraño caso de Angélica (2010).- Aunque ha declarado en diversas ocasiones que Hollywood sólo la tentará cuando le ofrezca un proyecto verdaderamente interesante, rodar en Europa ha sido siempre una de sus

Una bellísima muerta en El extraño caso de Angélica. |
prioridades. Por eso envió al realizador francés François Garenq una copia de
En la ciudad de Sylvia. El truco funcionó y Pilar se convirtió en la coprotagonista de una comedia dramática sobre la paternidad en parejas homosexuales. En
Como los demás la actriz encarnaba a una inmigrante ilegal argentina en Paris que hace un trato con un joven gay para convertirse en madre de alquiler a cambio de que este se case con ella para legalizar su situación.
En la ciudad de Sylvia le ayudó también casualmente, a rodar con Manoel de Oliveira. Cuando la actriz presentaba la película en el Festival de Venecia coincidió con el realizador centenario en una lancha que les llevaba camino del aeropuerto. Poco después, uno de los productores se la propuso para encarnar al espíritu de una joven recientemente fallecida que cautiva a un fotógrafo que debe retratarla cuando acaba de morir. Oliveira no aceptó a la primera. Quería a una rubia para el papel pero ella no se rindió y se presentó en Oporto con una peluca rubia para convencer al director. El resultado,
El extraño caso de Angélica, cinta que se estrenó la pasada semana en nuestro país y que llevó a la actriz a pasear como una estrella internacional por la alfombra roja de Cannes. Después volvió a España para rodar
Lope, una superproducción de aventuras sobre la juventud de Lope de Vega en la que se encargaba de dar vida a Elena Osorio, primer gran amor del escritor.
A punto de cumplir 33 años,
Pilar López de Ayala ha dejado de ser una promesa de nuestro cine, para convertirse en una intérprete respetada y conocida con un gran porvenir gracias a un talento que canaliza a través de una cuidadísima selección de sus proyectos que alternan cintas experimentales y de autor con proyectos más comerciales pero siempre dignos. Actualmente estamos a la espera del estreno de
Medianeras, una historia de encuentros y desencuentros de unos jóvenes en
Buenos Aires;
Buenas noches España, una cinta experimental del festivalero director filipino Raya Martin e
Intruders, el thriller de terror psicológico que acaba de rodar a las órdenes de Fresnadillo con un reparto internacional y rodada en inglés. Quién sabe, quizás Hollywood no esté tan lejos como ella piensa.