Alto, apuesto y muy buen mozo para sus 69 recién cumplidos. Capaz de dar rienda suelta a su torrente de voz o susurrar palabras gentiles. Galán atormentado que un día se dio cuenta de que la mejor terapia está sobre un escenario o en la gran pantalla. Actor, productor y hombre de cine que cuando habla de su gran amigo Rafael Azcona, lo sigue haciendo en presente. Ahora, recitando la adaptación que el desaparecido guionista realizó de los textos de Valle-Inclán, Juan Luis Galiardo vuelve a las trincheras en Esperpentos, dirigida por José Luis García Sánchez.
FILMOTECH: El caballero Don Quijote, Lázaro de Tormes, La Regenta, Miguel y William, ahora Esperpentos ? ¿Qué hay de novelesco o de literario en Juan Luis Galiardo?
J.L. GALIARDO: Pues pienso que hace mucho tiempo estuve inmerso en el dolor de mi pequeño drama: la pérdida prematura de mi madre. Y yo, como todos, soy producto de un complejo edípico. Para mí, la vida, la realidad, la motivación, todo eso está en la familia. En realidad, todo lo que uno lleva dentro. Además para indagar y entender todo ese dolor que yo llevaba dentro he recurrido mucho a los clásicos griegos. Así que, en el fondo, creo que sí tengo algo de personaje literario. Seguramente en mi vida he pasado cosas que me han convertido en un personaje (y eso que mi amigo Azcona dice que con ella Dostoievski no tendría ni para media página). Además, un actor no es un creador sino un vehículo, un médium de las emociones: la mirada de una mujer, el amor, la emoción ante la muerte? Todos estos sentimientos están presentes en todos los grandes personajes de la literatura, y los puedo encarnar porque, en cuanto me dan un personaje, entiendo lo que le pasa.
F: ¿Entonces hoy por hoy podría identificarse con cualquier papel que le ofrezcan? JLG: Hoy en día sí, porque puedo entender absolutamente todo lo que me cuenten. En la película
Clandestinos, por ejemplo, encarnaba a un homosexual, y podía entender qué había en la mirada de ese hombre contemplando el cuerpo desnudo de un joven. Lo entiendo todo ya, porque he entendido que el amor y la comprensión no pasan por tabúes ni por dinero. El amor es la morada del alma, y es ahí donde encuentras la respuesta a los conflictos de los grandes personajes. Se encuentran en una búsqueda continua del amor, la comprensión o el reconocimiento.
F: Entonces, ¿hay algún personaje de la literatura que te hubiera gustado o te gustaría interpretar? ¿Quizás el Rashkolnikov de Crimen y castigo en homenaje a Azcona?
 Juan Luis Galiardo en El Caballero Don Quijote
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JLG: En este momento, lo más importante para mí es mi proyecto teatral de El avaro de Moliere con el Centro Dramático Nacional y con Jorge Lavelli en la dirección. Llevamos dos años preparándolo, pero arrancaremos el año que viene con una gira que durará tres años. Con esta obra puedo contar desde el humor una de las grandes tragedias del ser humano: la avaricia. Pero en este momento, no tengo más ambición que esta. Como decía mi abuela, que era andaluza, ?mira hijo, los polvos de uno en uno?. Así que, de uno en uno.
F: El avaro está de muy de actualidad en estos tiempos de crisis, ¿no?
JLG: Efectivamente creo que es un momento muy oportuno para hacer una revisión de este tema desde el humor de Moliere; porque ha sido la avaricia, sin duda, la que ha creado nuestra crisis más profunda. En cualquier caso, vuelve a ser a un acierto de mi amigo José Luis García Sánchez (director de Esperpentos), que fue quien la sugirió. Pero sí, en esta obra se muestra la envidia, las relaciones miserables que establecemos y parte de todos nuestros pecados capitales. Además a mí me sirve para luchar contra mi propia miseria y mi animalidad, porque en ese trabajo diario encima del escenario está mi autoestima y mi autorrealización.
F: Volviendo a los Esperpentos, ¿crees que Rafael Azcona ha sido el Valle-Inclán del siglo XX por su forma tan particular de retratar la sociedad española?
JLG: Puede ser. Yo creo que Rafael Azcona por encima de todo es un escritor, un gran escritor. Hay guionistas que, sin embargo, esconden su falta de talento literario en la técnica. Rafael además ha sido un gran amigo mío, un hombre que me levantaba la autoestima en momentos difíciles. He tenido con él una relación muy pueril, como de niños, pero yo buscaba en él que me recondujera, y ahora estoy aplicando sus consejos a mi vida diaria.
F: ¿Qué situación o qué personaje te parece esperpéntico de la sociedad actual?
JLG: Hay muchos. Se fue uno hace poco llamado George Bush: un personaje que hasta andaba con un compás por encima de la ley de la gravedad. Desfilaba de una manera patética. Pero aquí en España también tenemos personajes que viven permanentemente en la gresca y el insulto. Los políticos, por ejemplo, que en lugar de sumar esfuerzos se instalan en la agresividad y la descalificación. Hay tantos esperpentos? Pero yo no quiero dar un solo nombre, porque no quiero quitarles el honor de su propio esperpento. Y son hombres y mujeres, aunque casi siempre son más hombres.
 Juan Luis Galiardo en Adiós con el corazón |
F: Con la permanente crisis del cine español como escenario, en esta película optáis por una forma de distribución diferente. Salís con 20 copias que iréis promocionando todo el equipo de ciudad en ciudad. ¿Queréis recuperar así la sencillez de las tradicionales giras de teatro y atraer a más a la gente al cine? JLG: Sí. Esa es la historia. Ésta desde luego no es una película con la que tratemos de engañar a la gente con 350 copias. Lo que queremos con esta distribución es volver a acercarnos al público, en estos tiempos en que la distribución y la exhibición resultan tan complicadas.
F: En ese sentido ¿qué crees que puede aportar Ángeles González Sinde como nueva ministra de cultura? JLG: Mucho. Ángeles se ha criado en este mundillo. Su abuelo, su padre, su tío? Su familia está repleta de cineastas. Y no sólo conoce el cine internamente, sino que además tiene una visión internacional, ya que ella se formó en Los Ángeles. Creo que puede aportar muchas cosas y dar un nuevo enfoque a muchas de las circunstancias que vive el cine español actualmente.
F: ¿Cómo te planteas tú la lucha contra la piratería? ¿Crees que ofrecer películas en Internet al público de forma legal puede tener futuro? JLG: Si, yo pienso que ésa es la línea. Hay mucha gente que ha puesto mucho tiempo y empeño en esto, y todos hemos luchado mucho. Sobre todo, esperemos que con el apoyo de instituciones y asociaciones, éste sea el camino de la dignificación legal del cine y que, sobre todo, permita dejar de arrojarnos tanta mierda los unos a los otros. De cara al público parecemos delincuentes que les robamos las carteras con una palabra horrible llamada ?subvención?. Esa palabra implica una agresión a la ciudadanía, porque es primar a las minorías en detrimento de las mayorías y no se puede hacer eso. La palabra subvención se tiene que erradicar, y se tiene que hablar de ayudas o complementos. Marsé dice por ejemplo, que el cine español no está en crisis por la descargas, sino por la falta de talento. Y es que las cosas no deben tratarse de esa manera tan simplista. Debe realizarse un análisis con conclusiones que llenen una página, no tres frases, no titulares de prensa. De modo que pienso que a la hora de ofrecer alternativas a la piratería y de buscar soluciones, vuestro portal hace una labor muy seria.
F: Muchas gracias. ?Estamos trabajando en ello?, como diría cierto ex presidente. JLG: Eso es, todos estamos trabajando en ello.